Si, soy yo. La que nunca se preocupó por vos y tus acciones. Ahora me pregunto porqué no lo hice.El pelo se me viene a la cara de tanto mirar para abajo, buscando una respuesta. ¿Será que fue solo una señal de advertencia? ¿O será, talvez, un cambio rotundo?. Quiero pensar. No puedo. Vos no me dejas. Y se me acaban las palabras.
Y ahí estas vos, cagándote de risa. La satisfacción que tenés te hace sentir fría y vacía, pero no te importa, no podés evitar la sonrisa de tu rostro. Te encanta saber que ganaste, que tenías la razón, que esto que escribo es solo por vos.
Podés meterte en mi vida, porque eso es lo que sos. Pero no podés cambiarla, ahora soy yo la que digo que no.
No te pido que hagas lo que quiero, solo quiero ser yo, y nadie más.
No hay comentarios:
Publicar un comentario